El Arte y la Naturaleza

(Artículo para la revista 477)

  La naturaleza existe en todo lo que nos rodea, es el sol que nos despierta cada mañana, es la luna que nos ilumina en la penumbra de la noche, es el Dios que nos espera detrás de las grandes puertas de los Templos, es la familia que nos brinda su cariño y son las paredes y los techos de las casas donde vivimos nuestras vidas.

En la naturaleza todo existe por una razón, nada sobra y nada falta. El color de la flor es brillante para atrapar la atención de los insectos que ayudan a la fertilización de la planta. Las hojas de los arboles juegan a expandirse con formas diversas para atrapar la mayor cantidad de rayos de sol para producir la fotosíntesis.  El color de las pieles y pelajes de distintos animales juega un papel fundamental en la adaptación de la especie hacia su entorno, les permite mimetizarse y pasar desapercibidos  ante presas y depredadores.

Cada parte del cuerpo de un ser vivo trabaja colectivamente para una función más grande, el mantenernos con vida, y si pensamos de manera más amplia, cada ser vivo funciona como un eslabón en una cadena que busca garantizar la supervivencia de todos. El león no sobreviviría nunca sin el gusano que fertiliza la tierra donde crece la hierba de las sabanas africanas. Cada grano de arena tiene una función, cada roca y cada estrella que se apaga trabajan bajo un mismo sistema que está en constante adaptación al cambio.

Nosotros como observadores - por qué otra cosa es el Artista sino un ferviente admirador de la naturaleza - trataremos de emularla, de seguir sus órdenes y patrones, de entender su estructura y traducir su lenguaje. En el arte más refinado nunca veremos excesos, veremos solo lo indispensable, aquello que sin su presencia el diseño no estaría completo. Pensemos en el cine o en la escultura, en el pensador de Rodin o en Odisea del espacio 2001 de Stanley Kubrick.  Será coincidencia que una de las figuras más sencillas que componen la Puerta del Infierno de Dante Alighieri, un hombre comprimido, sentado en una piedra, que parece cargar con todo el peso del mundo en su mirada, se convertirá en la síntesis de la escultura moderna, aquella que ha de expresar más de lo que contiene.  O como Kubrick consigue en Odisea del espacio condensar lo que será no solo la estética si no la narrativa errática del cine contemporáneo, como puede contar una historia de siglos en solo un par de horas?

De que herramientas se vale el artista para emular a la naturaleza?  Que herramientas existen en el arte que nos pueden acercar a un resultado que no podamos encasillar en una época y exija formar parte de un imaginario atemporal, que sirva de alimento para aquel arte que se producirá en el futuro.

La clave está en la asociación, alguien dijo una vez que nadie inventa nada, solo transformamos la realidad, esta frase se le atribuye al Arquitecto Portugués Álvaro Siza, pero aplica a cualquier cosa, que es un invento si no una mezcla de cosas que ya existen.  El que inventó la bombilla eléctrica (sea Alba Édison o cualquier otro, lo importante es el invento no el inventor, así como en el arte no existen artistas solo existe el arte) en realidad no inventó nada, el no inventó el filamento ni inventó el cristal al vacío, pero mezcló ambas cosas que produjeron un cambio que sigue afectando y afectará las vidas de todos los seres que llegan a pisar la tierra. 

Que hace Kubrick para generar una escena que se graba en el ideario mental de todo aquel que ve sus películas?  Y no solo ellos, ya que el arte viaja más rápido de lo que podemos controlarlo, las personas se lo apropian sin darse cuenta, forma parte de sus vidas como un lunar que nunca vimos que teníamos.  Kubrick utiliza la asociación para mezclar dos ideas, la escena,  moderna, llena de geometría y humor negro y la conjuga con la música clásica que asociamos con lo eterno, con lo perfecto e inamovible, esto produce en las mentes una imagen permanente, asociaremos la música con la escena de ahí en adelante, si se trataba de guerra será una canción de guerra, si se trataba de amor, nos llenará el corazón de melancolía eternamente.

Esto es un ejemplo de como una idea moderna se vuelve más potente cuando la asociamos con una idea clásica, el contraste, el balance, el ying y el yang, llámalo como quieras, pero ese equilibrio existe en el cine, en la arquitectura y en todas las artes y la cultura

En alguna clase de la maestría que cursé en Pamplona un maestro nos dijo que el Arquitecto debe ser como el remador de canoa, siempre viendo hacia atrás pero avanzando hacia adelante.  La Arquitectura más potente es aquella que interpretará con un lenguaje moderno y actual el problema que durante siglos ha resuelto el hombre, el de sostener techos con muros y columnas, el de protegernos contra el sol y la lluvia.

La arquitectura no es un problema nuevo, está invadido el mundo de ella, tan grande como nuestra civilización, nos acompaña y permanecerá cuando nos hayamos ido.

El arte debe siempre buscar apoyarse en el pasado, aprender de él, comprenderlo y de esa manera potenciarlo hacia el futuro, generarlo. El futuro existirá mañana por que hoy lo inventamos nosotros.

 

 

Abraham Cota Paredes